La verdad es que ahora en verano pareciera que la crisis hubiera ya terminado, no tenemos más que echar un vistazo a sitios como Benidorm para darnos cuenta que a la gente le va más o menos bien y que presume de ello. Precisamente de vacaciones este mes pasado me he dado cuenta que es una ciudad que nunca duerme, que tienen abierto hasta altas horas de la noche y que siempre están al pie del cañón, la verdad es que a esos trabajadores se les debería conceder un premio ya que aguantan a mucha gente diferente durante día tras día y la verdad es que te reciben siempre con la mejor sonrisa. Para cuando la temporada alta empieza a notarse los negocios de esta ciudad ya están preparados, saben que vienen unos meses duros en los que hay que trabajar duro y que las buenas recompensas vendrán después, claro para ellos no hay verano, ni vacaciones, para ellos es ahí cuando comienza una temporada en la que el trabajo va a ser el protagonista de lunes a viernes.

Así que toca no solo disponer de unos buenos profesionales que es sin duda una de las cosas más importantes, sino que además toca hacerse de un buen arsenal de productos de hostelería con los que mantener contentos a los clientes. Porque ¿a quién le gusta comer en una mesa en la que los manteles están sucios o roídos o simplemente desgastados? La verdad es que por muy limpios que estén al final no es una buena presencia para quienes se van a sentar a degustar una buena comida. Por ello es importante que el hostelero cuide esos detalles que es precisamente a lo que me refería, detalles que dicen mucho de su negocio y que la gente sin duda va a mirar con lupa. Así que lo mejor para estos casos es sin duda cubrirse las espaldas con un buen distribuidor, tener la tranquilidad de que trabajando con él codo con codo va a ser imposible que nada salga mal, así que confiar en resuntex.es será la mejor forma de dedicarles a los clientes tus mejores galas, y una forma de conseguir que tu negocio sea de esos en los que hay que reservar para poder sentarse a cenar, con negocios así no me extraña que Benidorm sea una ciudad incansable en la que siempre podemos encontrarnos gente y más gente.